Alcoholemia positiva, choque y hospital: la secuencia de una madrugada que pudo ser mucho peor
Una mujer de 31 años terminó internada después de perder el control de su moto y chocar contra un auto estacionado en pleno barrio Rucci de la capital riojana. El dato que lo explica todo: tenía 1,43 gramos de alcohol por litro de sangre cuando manejaba.
El siniestro ocurrió en la intersección de las calles Valparaíso y Lima. La conductora circulaba en una Corven 150 cc en sentido sur-norte cuando impactó de lleno contra un Fiat Uno que estaba estacionado sobre la calzada. Según su propio relato, no vio el vehículo a tiempo.
El dueño del auto, un joven de 24 años, estaba adentro de su casa cuando escuchó el golpe. Salió y encontró a la mujer tirada en el asfalto.
Bomberos Voluntarios y el personal de emergencias de Base 3 llegaron al lugar, la asistieron y coordinaron su traslado al hospital. Ya en el nosocomio, el equipo de Accidentes Viales realizó el test de alcoholemia, que confirmó lo que el choque ya sugería: resultado positivo, con 1,43 de alcohol en sangre, casi tres veces el límite permitido para circular en moto.
Ambos rodados fueron secuestrados y trasladados a la sede de Accidentes Viales.
Nadie más resultó herido, pero el episodio vuelve a poner sobre la mesa una realidad que se repite con demasiada frecuencia en las calles de La Rioja: manejar bajo los efectos del alcohol no solo pone en riesgo la propia vida, sino también la de cualquier persona que esté en la vereda, en otro auto o simplemente cruzando la calle.
Los controles existen. Las consecuencias, también.










