La Virgen de la Merced sale a las calles de La Rioja: historia, fe y una promesa que viene del siglo XIII
Este jueves, la ciudad se detiene. A las 18.00, la procesión en honor a la Virgen de la Merced recorre el centro de La Rioja y convoca a cientos de fieles que año a año renuevan su devoción.
La imagen partirá desde la Basílica de calle 9 de Julio, avanzará por Santa Fe y Adolfo E. Dávila hasta Rivadavia, y regresará al templo. Un recorrido breve en distancia, pero enorme en significado.
Cada 24 de septiembre, la celebración reactiva una historia que arranca en el siglo XIII. Todo comenzó con San Pedro Nolasco, un religioso que, según la tradición mercedaria, recibió una aparición de María y dedicó su vida a liberar a los cristianos prisioneros. Con su propio patrimonio primero, y con otros religiosos después, fundó en Barcelona la Orden de la Merced en 1218. Sus integrantes hacían un voto especial: podían ofrecerse ellos mismos como rehenes para liberar a otros. Una entrega total.
Con los siglos, la orden llegó a América. En Buenos Aires, ya en 1604, se levantó un templo en su honor.
Pero hay un episodio que hace todavía más especial esta fecha para los argentinos. El 24 de septiembre de 1812, Manuel Belgrano enfrentó al ejército realista en Tucumán en una batalla que parecía imposible de ganar. Antes del combate, pidió la protección de la Virgen de las Mercedes. Ganó.
Después de la victoria, Belgrano organizó una ceremonia religiosa, le entregó su bastón de mando a la Virgen y la proclamó Generala del Ejército. Días después, le escribió al gobierno: “La patria puede celebrar la victoria obtenida el 24 de septiembre, día de Nuestra Señora de las Mercedes, bajo cuya protección nos pusimos”.
Ese bastón, esa promesa, ese vínculo entre fe y patria, llegan hasta hoy. Y esta tarde, en las calles de La Rioja, miles de personas van a caminar detrás de esa historia.
La procesión arranca a las 18.00. La cita es en la Basílica de 9 de Julio.








