Los hijos de Nancy Godoy tomaron el micrófono y dijeron todo lo que callaron durante más de 20 días de angustia y búsqueda.
La noche del miércoles, frente al juzgado de Esquina, en Corrientes, cientos de personas salieron a la calle para pedir justicia por la maestra hallada muerta tras varios días de búsqueda. El caso se investiga como femicidio y cinco personas ya están detenidas e imputadas.
Pero el momento que partió en dos la movilización fue cuando sus tres hijos tomaron la palabra.
Adán fue el primero en hablar. Con la voz cargada, recordó que ya pasaron más de 20 días desde que perdieron a su mamá. La describió como docente comprometida, compañera incondicional y vecina querida por toda la comunidad. Y lanzó una pregunta que quedó flotando en el aire: ¿cuánto pesa el poder en esta ciudad?
Sebastián fue más directo. Denunció que la familia fue maltratada por el Poder Judicial local desde el primer momento. Que les dieron muy poca información. Que se sintieron solos cuando más necesitaban respuestas. Y cerró con una frase que el silencio de la plaza convirtió en grito: los funcionarios a cargo no merecen sus cargos.
José habló último. Y contó algo que duele saber: se enteraron del hallazgo del cuerpo de su madre por las redes sociales y los medios, no por la Justicia. Pidió prisión perpetua para los autores del crimen y exigió que respondan ante la ley todos los que tengan alguna responsabilidad, sin excepción.
Nancy Godoy era maestra. Era madre. Era parte de esa comunidad que ahora marcha por ella.
El caso sigue abierto y los cinco imputados permanecen detenidos mientras la investigación avanza.








