El escenario energético en La Rioja enfrenta un cambio drástico a partir de este mes. Con la implementación del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), el Gobierno Nacional ha modificado las reglas de juego para el consumo de electricidad y gas. En una provincia marcada por temperaturas extremas, el impacto en las facturas de verano genera una fuerte preocupación tanto en los usuarios como en los organismos de control.
Un tope de consumo insuficiente para el clima riojano
La principal novedad del SEF es la imposición de límites de consumo subsidiado. Según el nuevo esquema, el Estado Nacional solo cubrirá el 50% del valor de la energía hasta los 300 kWh mensuales en verano y apenas 150 kWh en las estaciones intermedias.
Remo Bolognesi, titular del Ente Único de Control de Privatizaciones (EUCOP), advirtió que estos topes están lejos de la realidad local. En La Rioja, una familia promedio consume entre 450 y 600 kWh durante los meses de calor. Esto implica que casi la mitad del consumo mensual de un hogar riojano podría pasar a pagarse a tarifa plena (precio de mercado), lo que se traducirá en incrementos significativos en las boletas que llegarán en febrero de 2026.
Negociaciones por la “Zona Bioclimática”
Ante este panorama, el Gobierno Provincial busca reactivar el reclamo por un trato diferencial. El objetivo es que Nación reconozca la especificidad climática de la región y eleve el piso subsidiado de 300 a 450 kWh. Aunque las gestiones están en marcha, la decisión final reside en las autoridades nacionales, quienes mantienen una política firme de reducir el gasto público en servicios básicos.
Adiós a la segmentación N1, N2 y N3
El nuevo decreto (943/2025) simplifica el sistema eliminando los tres niveles de ingresos previos. Ahora, el universo se divide solo en dos: hogares con subsidio y hogares sin subsidio.
Para mantener el beneficio, el requisito fundamental es que los ingresos del grupo familiar no superen las tres Canastas Básicas Totales, cifra que actualmente se ubica cerca de los $3.771.987. Quienes superen ese monto perderán automáticamente la asistencia estatal.
Trámites obligatorios y reempadronamiento
Aunque quienes ya figuran en el RASE tendrán una migración automática de datos, existen grupos que deben prestar especial atención:
- Beneficiarios del Programa Hogar y Tarifa Social: Deben inscribirse obligatoriamente en el nuevo sistema para no perder el beneficio en gas y garrafas.
- Actualización de datos: Se recomienda ingresar a las plataformas oficiales para verificar que la información de la declaración jurada esté vigente.
- Requisitos: Al momento de la inscripción, es necesario contar con el DNI de todos los integrantes del hogar, el CUIL de los mayores de 18 años y las facturas de servicio para identificar el número de medidor.
Este cambio de paradigma busca, según el Gobierno Nacional, fomentar la eficiencia energética, pero en provincias electrodependientes por clima como La Rioja, el desafío será evitar que el costo de la energía se vuelva impagable para la clase media y los sectores vulnerables.









