La interna entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), la Justicia y el Gobierno Nacional alcanzó su punto máximo de tensión. Tras una cumbre de urgencia en el predio de Ezeiza, la dirigencia del fútbol local confirmó que no habrá actividad este fin de semana, ratificando un paro total que reprograma la fecha 9 del Torneo Apertura para el 3 de mayo.
Esta medida de fuerza, impulsada directamente por el presidente de la entidad, Claudio “Chiqui” Tapia, surge como respuesta a la citación judicial a indagatoria de las máximas autoridades de la AFA por presuntas irregularidades fiscales.
Un calendario asfixiado por el conflicto
La decisión de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) no solo afecta la jornada inmediata, sino que obliga a una reingeniería completa del cierre del campeonato. Según el nuevo cronograma oficial, el torneo se extenderá hasta finales de mayo:
- Octavos de final: Domingo 10 de mayo.
- Cuartos de final: Miércoles 13 de mayo (entre semana).
- Semifinales: Domingo 17 de mayo.
- Gran Final: Domingo 24 de mayo.
Para recuperar la fecha perdida, los clubes deberán votar entre tres ventanas posibles: el 18 de marzo, el 22 de abril o el 13 de mayo. Esta demora genera un perjuicio directo a los planteles y a la logística de los equipos del interior, incluyendo los intereses de las plazas futbolísticas de las provincias.
El trasfondo: La batalla contra el ARCA y la Justicia
El argumento de la AFA es estrictamente defensivo. Desde la entidad madre aseguran que no existe deuda exigible y que los pagos cuestionados fueron realizados de manera voluntaria. Acusan al organismo recaudador (ARCA) de intentar fabricar un delito penal tributario con obligaciones que aún no habían vencido.
En términos políticos, el paro se interpreta como una demostración de poder de Tapia frente a lo que el “Mundo AFA” considera una persecución judicial orquestada por el Poder Ejecutivo. Al detener la pelota, la dirigencia busca presionar a la Cámara de Apelaciones para que resuelva a su favor, utilizando el espectáculo deportivo como moneda de cambio en una disputa de alto impacto institucional.
Impacto en el hincha y los clubes
Mientras la dirigencia se abroquela en Ezeiza, el socio y el hincha quedan como rehenes de una disputa administrativa-judicial. La parálisis del fútbol no solo afecta lo deportivo, sino que detiene la economía regional que gira en torno a cada partido. En La Rioja, donde el pulso del fútbol nacional se sigue con intensidad, la incertidumbre sobre el calendario oficial complica cualquier planificación de viajes y eventos vinculados al deporte masivo.









