La ciudad se prepara. Antes de que El Niño llegue con toda su fuerza, el Municipio Capital ya está en movimiento.
El intendente Armando Molina recorrió personalmente los barrios Centro Comercial, Joaquín V. González, 10 de Junio, Río El Tala y la avenida Madre Teresa de Calcuta para supervisar los operativos de limpieza, eliminación de basurales e iluminación que se vienen realizando como parte de un plan de prevención frente al fenómeno climático que se avecina.
No es un operativo de rutina. Es una respuesta concreta ante una alerta real.
La Organización Meteorológica Mundial advirtió que El Niño seguirá fortaleciéndose durante los próximos meses, con un posible pico hacia finales de 2026 y proyecciones que se extienden hasta febrero de 2027. Eso significa más lluvias, cambios bruscos en las temperaturas y mayor riesgo de inundaciones en zonas urbanas vulnerables.
¿Qué es exactamente El Niño? No es una tormenta ni un evento aislado. Es la fase cálida del fenómeno conocido como ENOS, que surge de la interacción entre el océano Pacífico y la atmósfera. Cuando las aguas del Pacífico ecuatorial se calientan por encima de lo normal, cambian los vientos, la presión atmosférica y la distribución de las lluvias en gran parte del planeta, incluyendo nuestra región.
Este tipo de episodios no sigue un calendario fijo. Según la agencia climática estadounidense NOAA, El Niño y su contraparte, La Niña, se presentan en promedio cada dos a siete años, con duraciones e intensidades variables.
Para La Rioja, estar preparados no es opcional. Los barrios más expuestos a anegamientos e inundaciones son los que más sufren cuando el agua supera la capacidad de drenaje urbano. Por eso, limpiar canales, eliminar basura acumulada y garantizar la iluminación son acciones que hoy parecen simples, pero mañana pueden marcar la diferencia para miles de familias riojanas.
El operativo continúa y se espera que se extienda a otras zonas de la capital en los próximos días.










