Erick Rojas tiene 28 años, vive en la sierra de Pocho y teje desde que era un chico. Aprendió el oficio de su comunidad, usa una pala de tejer que tiene más de cien años y eligió quedarse en su paraje cuando pudo haberse ido. Hoy, ese camino lo llevó hasta el Papa.
El artesano, integrante de la comunidad indígena La Unión, fue elegido para tejer el poncho que la provincia de Córdoba le regalará a León XIV apenas baje del avión. Un obsequio que, según él mismo contó, se entrega “en nombre de todos los cordobeses”.
Su historia en ese rincón de la sierra es larga. Según un historiador y un antropólogo que participaron del registro de comunidades indígenas, su familia lleva en esa zona desde alrededor de 1700. El paraje donde vive queda en el límite entre Córdoba y La Rioja, a unos 22 kilómetros del pueblo más cercano.
El camino hasta este encargo no fue de un día para el otro. Rojas había trabajado con el Fondo Nacional de las Artes, ganó premios y participó de una obra para el Papa Francisco. Hace unos meses, el gobernador visitó la zona y le pidió un tejido. Erick le entregó una manta con los cerros de Pocho dibujados en los hilos. Dos meses después lo invitaron a la Casa de Gobierno: el gobernador le pidió que representara los ríos y las sierras de Córdoba en un poncho para el nuevo Papa.
El trabajo le llevó alrededor de dos meses, mucho menos que los siete u ocho que suele demandarle una pieza, pero la guarda era tan elaborada, tan trabajada hilo por hilo, que la dedicación fue total.
Erick teje hace 12 años con la misma pala que usó una tía abuela de su padre. Hoy esa herramienta la comparte con su hermana. Podría haberse ido del paraje, pero eligió quedarse. “Si me tengo que deslomar, prefiero deslomarme con lo mío y no para alguien que es de afuera”, dijo.
Por protocolo, no será él quien le entregue el poncho al Papa en mano. Lo hará el gobernador. Pero Erick estará ahí: fue invitado a participar de la misa. Sus manos, su historia y la de su comunidad van a estar presentes de todas formas, tejidas en cada hilo.










