Balde de Pacheco: la obra que protege el agua de toda una comunidad ya va por la mitad
El río que cruza Balde de Pacheco tiene historia de desbordes. Y cada vez que se sale de cauce, el daño no es solo material: afecta los acueductos y los canales de riego de los que dependen familias enteras de la zona. Por eso, el Gobierno de La Rioja decidió actuar antes de que lleguen las lluvias.
A través del Ministerio de Agua y Energía, y en trabajo conjunto con el Municipio de General Belgrano, avanza una obra de encauzamiento que ya alcanzó el 50% de ejecución. Cinco kilómetros de intervención sobre el río, con excavación de un cauce definido y la construcción de una defensa lateral que busca ordenar el recorrido del agua y evitar que vuelva a desbordar.
El ministro Adolfo Scaglioni explicó que, una vez trazado el recorrido definitivo del río, se profundizará la excavación para mejorar el escurrimiento y facilitar el arrastre de sedimentos. Un trabajo técnico que, en la práctica, significa menos riesgo para las familias que viven y producen en la zona.
La iniciativa forma parte de un plan provincial de contingencia diseñado ante la posibilidad de lluvias intensas asociadas al fenómeno de El Niño. Y Balde de Pacheco no es el único punto del mapa: en paralelo, el río Olta también está siendo intervenido con tareas de dragado y refuerzo de defensas.
La idea es llegar a la temporada de lluvias con los ríos y canales del interior en condiciones. Porque cuando el agua encuentra su camino, las comunidades pueden respirar tranquilas.









