Agustín Randazzo: confirmaron la muerte del segundo argentino en la tragedia ferroviaria de España
La noticia que su familia temía llegó con la peor certeza. Agustín Randazzo, ciudadano argentino radicado en España desde hace más de veinte años, murió en el choque de trenes de alta velocidad ocurrido en la provincia de Toledo. La Guardia Civil encontró su cuerpo entre los restos del siniestro, y fue su amigo, el reconocido diseñador Roberto Piazza, quien lo confirmó públicamente y lo despidió con dolor.
“Era una persona generosa y divertida”, dijo Piazza, quien también recordó que Agustín lo había ayudado cuando él mismo vivía en Madrid. Esas palabras, simples y sinceras, pintan a un hombre querido, de esos que dejan huella.
Randazzo viajaba por trabajo en un tren de Renfe que partió desde Madrid con destino a Sevilla. El miércoles, esa formación embistió por detrás a otro tren de la empresa Iryo que estaba detenido en la vía, en el municipio de Urda, a unos 150 kilómetros de la capital española. Lo que siguió fue una escena de destrucción y desesperación.
Ante la falta de respuestas oficiales, su hermano no se quedó esperando: viajó a Madrid, hizo la denuncia formal, aportó muestras de ADN para la identificación y recorrió uno por uno los hospitales de Toledo buscando noticias. Una búsqueda angustiante que terminó de la peor manera.
Agustín es el segundo argentino en ser confirmado como víctima fatal de esta tragedia. Antes, se conoció la muerte de Ana Martina Conte Grand, podóloga sanjuanina de 32 años que vivía en Andalucía y viajaba en el mismo convoy junto a su hermano Zacarías, quien logró sobrevivir.
El primer informe oficial de la autoridad española que investiga accidentes ferroviarios ya eleva a 69 los muertos, aunque esa cifra todavía puede subir. El número de heridos sigue siendo muy elevado y aún no está completamente determinado.
España vive su segunda tragedia ferroviaria en menos de un año. El país decretó duelo nacional y el rey Felipe VI visitó a los heridos internados en Toledo, pidiendo que la investigación establezca con claridad las causas del accidente y las medidas necesarias para que no vuelva a ocurrir.
Los equipos de emergencia siguen trabajando entre los vagones destruidos. Y en algún lugar, la familia de Agustín Randazzo intenta procesar una pérdida que empezó con una incertidumbre y terminó en certeza irreversible.










