Un periodista, un aeropuerto y una expulsión que sacudió la región
Llegó a Aeroparque como siempre. Tenía trabajo pendiente, un libro en proceso y la misma rutina de quien cubre política latinoamericana hace años. Pero esta vez lo estaban esperando, no para recibirlo, sino para mandarlo de vuelta.
Rogerio Tomaz Jr., periodista brasileño con residencia permanente en Argentina, fue detenido el lunes en el aeropuerto porteño y deportado a Brasil. El gobierno nacional canceló su residencia, argumentando presuntos incumplimientos migratorios. Él lo llama por su nombre: “violencia política”.
“La situación que usaron como excusa podría haber pasado en 2023, 2024 o 2025”, dijo Tomaz Jr. en diálogo con El Destape Radio. “Pero solo ocurrió a partir del momento en que empecé a pelear en redes con funcionarios del Gobierno y a criticar a Milei de forma dura.”
El periodista venía publicando críticas al presidente argentino en sus redes sociales y había expresado simpatía por el mandatario brasileño Lula da Silva. Según relató, desde julio pasado comenzó a sufrir hostigamiento digital y en la primera semana de agosto una camioneta de Migraciones se presentó en su domicilio.
“Podrían haberme avisado, tenían mis datos de contacto. Pero hicieron una trampa para que yo llegara y me encontrara con esa sorpresa”, afirmó.
Sobre el procedimiento en Aeroparque, aclaró que no hubo agresiones físicas y que el trato de los funcionarios fue tranquilo. Pero fue enfático: “La violencia fue política.”
Tomaz Jr. rechazó además que su vínculo con el entorno de Lula justifique la expulsión. Explicó que si bien trabaja como asesor parlamentario en Brasil, viajó a Argentina en calidad de periodista, de vacaciones, para avanzar en una cobertura y en un libro. “Soy un periodista independiente. Me vinculan a Lula como si fuese un militante o parte de una operación de comunicación, y no tiene nada que ver”, sostuvo.
El asesor presidencial Santiago Caputo fue uno de los primeros en difundir la noticia de la deportación con un mensaje irónico en redes. La respuesta de Tomaz Jr. fue a tono: “Voy a enmarcar ese tuit. Ser expulsado por un gobierno como este será un diploma de honor.”
Sobre el cierre, el periodista apuntó directo a la contradicción que, a su juicio, define al gobierno de Milei: “Habla de libertad cada dos frases. Y después expulsa periodistas. No tienen coherencia ninguna.”
Quedó con prohibición de ingreso al país por cinco años, aunque anticipó que intentará volver por vía judicial y que, cuando cambie el gobierno, cruzará la frontera sin necesidad de recurso alguno.










