La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) La Rioja encabezó este martes una movilización en el marco del paro nacional convocado por el gremio y al conmemorarse un nuevo aniversario del riojanazo, el histórico levantamiento popular ocurrido en 1993. Durante la jornada, el secretario general del sindicato, Alfredo Arana, advirtió sobre “la preocupante repetición de la historia” frente a las políticas de ajuste impulsadas a nivel nacional.
La concentración tuvo lugar en la Plaza 25 de Mayo, donde gremios y organizaciones sociales participaron de una radio abierta para expresar los reclamos que motivaron la medida de fuerza. En ese contexto, Arana afirmó que los trabajadores observan con creciente preocupación “un ciclo que se repite cada tantos años”, caracterizado por el congelamiento salarial, la pérdida de derechos laborales y la amenaza de despidos bajo el argumento de la modernización del Estado.
La protesta se inscribió en el paro nacional de ATE, que abarca a organismos públicos de todo el país y fue definido por el confederal del gremio días antes del ingreso al Congreso de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
Desde el Ejecutivo, el vocero presidencial y otros funcionarios anticiparon que se descontarán los días no trabajados y se aplicarán sanciones a quienes adhieran a la huelga, lo que generó un clima de mayor tensión en la antesala de la movilización.
El recuerdo del riojanazo de 1993
En su discurso, Arana vinculó la situación actual con el escenario que precedió al riojanazo, cuando un fuerte ajuste, privatizaciones y recortes al empleo estatal derivaron en una masiva protesta social en La Rioja.
“El riojanazo fue la respuesta a un desguace del Estado. Hoy vemos medidas similares que vuelven a impactar de lleno en los trabajadores y en los sectores más vulnerables”, sostuvo el dirigente sindical. Remarcó además que, tanto entonces como ahora, las decisiones económicas generan incertidumbre, caída del poder adquisitivo y temor por la estabilidad laboral.
Desde ATE adelantaron que el gremio continuará en estado de alerta y movilización ante la posibilidad de despidos y la implementación de nuevas reformas que afecten al sector público.










