La llamada llegó un viernes a la noche. Del otro lado de la línea, una voz conocida decía estar varada en la ruta, entre Patquía y Chamical. Necesitaba una grúa. Urgente.
Así comenzó la pesadilla de una joven de 26 años de Chepes que terminó perdiendo más de un millón de pesos en una estafa telefónica. El engaño, conocido como “cuento del tío”, la atrapó de a poco, transferencia por transferencia.
Todo empezó cuando la abuela de la víctima recibió el llamado de un supuesto familiar que decía viajar hacia Chepes y haber sufrido un desperfecto mecánico. Le pidió que contactara a un servicio de grúa y le pasó un número. La familia llamó, les solicitaron datos del vehículo y el pago de una seña, prometiendo que el dinero iba a ser devuelto.
La joven confió. Transfirió 250.000 pesos desde su billetera virtual a una cuenta de Personal Pay.
Pero los estafadores no pararon ahí. Siguieron agregando excusas: que el auto remolcaba una casa rodante, que viajaban dos menores a bordo, que el servicio era más costoso de lo previsto. Cada llamado traía un pedido nuevo. La chica volvió a transferir: 180.000 pesos, luego 65.000, después 200.000 y finalmente tres pagos de 100.000 pesos cada uno. Siempre a la misma cuenta.
Cuando quiso comunicarse con su familiar para confirmar que todo estaba bien, la realidad cayó de golpe. Nadie había sufrido ningún accidente. Era una estafa.
Al mediodía del sábado, la joven radicó la denuncia en la División Delitos Económicos de la Dirección General de Investigaciones de Chepes. El monto total estafado asciende a 1.195.000 pesos. La causa fue caratulada como estafa y la investigación apunta a identificar a los titulares de las líneas telefónicas utilizadas y de la cuenta que recibió los fondos.
Una modalidad que no para de crecer y que puede atrapar a cualquiera: un llamado inesperado, una voz que parece familiar, la urgencia del momento. Antes de transferir, siempre verificá por otro canal con la persona involucrada.









