La Rioja implementa un formulario obligatorio para denunciar violencia de género y apunta a eliminar la revictimización
La provincia de La Rioja puso en marcha una nueva herramienta clave dentro de su protocolo de atención a víctimas de violencia de género: el Formulario Único de Denuncia (FUD), un instrumento que ya está vigente y es de uso obligatorio en todas las comisarías del territorio provincial.
Una medida que busca proteger a las víctimas desde el primer momento
La implementación del FUD responde a una demanda histórica de los organismos que trabajan en la prevención y asistencia a víctimas de violencia de género: estandarizar el proceso de denuncia para evitar que las personas deban repetir su relato en múltiples instancias, práctica que se conoce como revictimización.
Karen Navarro, secretaria de la Mujer y Diversidad de La Rioja, explicó que el formulario fue diseñado a lo largo de 2025 en conjunto entre su secretaría y otros organismos provinciales. Ahora, con carácter obligatorio dentro del nuevo protocolo de violencia de género, representa un paso concreto en la sistematización de la respuesta institucional.
“El formulario busca evitar la revictimización y aportar información necesaria para evaluar situaciones de riesgo y facilitar la toma de decisiones”, señaló Navarro.
Qué información contempla el FUD
El formulario debe ser completado por el personal policial que recibe la denuncia. Entre los datos que se registran se encuentran:
– Información de la persona denunciante y de la persona denunciada.
– Indicadores vinculados a posibles situaciones de violencia económica.
– Medidas de protección que pueden solicitarse ante la Justicia.
De esta manera, el instrumento no solo ordena el proceso de denuncia, sino que también permite a los operadores judiciales y policiales contar con un panorama más completo sobre cada situación, lo que facilita la evaluación del nivel de riesgo y la respuesta adecuada.
Respaldo legal y alcance territorial
El FUD está contemplado en la Ley Provincial 10.800, lo que le otorga un marco normativo sólido. Su presencia en todas las comisarías de la provincia garantiza que cualquier persona que se acerque a denunciar una situación de violencia de género, sin importar el departamento en el que se encuentre, acceda al mismo procedimiento estandarizado.
Un debate pendiente: ¿alcanza con el formulario?
Si bien la medida representa un avance institucional significativo, la pregunta que surge en el ámbito de los derechos humanos y las organizaciones feministas es si la herramienta irá acompañada de capacitación sostenida para el personal policial que la aplica. La calidad de la información registrada en el FUD dependerá, en última instancia, de quienes lo completen.
La provincia, por ahora, dio el primer paso. El desafío de convertir este instrumento en una política de protección real y efectiva es el que viene por delante.
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