El gobierno de La Rioja repara infraestructura hídrica en zonas rurales: El Rosario vuelve a tener agua
El Ministerio de Agua y Energía de La Rioja ejecutó trabajos de reparación y mejora del sistema de distribución de agua en el paraje El Rosario, sobre la Ruta Provincial N° 5. La intervención contempló desde el desmontaje del tanque elevado hasta la construcción de una nueva base de apoyo, con el objetivo de garantizar el acceso al agua a las familias que habitan esa zona rural.
Una obra concreta en territorio
Los trabajos estuvieron a cargo de los equipos técnicos de la Secretaría de Agua y demandaron una intervención integral sobre la infraestructura existente. El tanque elevado fue desmontado con la asistencia de una grúa provista por EDELAR, empresa que colaboró en la operación para garantizar el descenso seguro de la estructura.
Además, personal del área de Electromecánica participó en tareas de herrería y mantenimiento técnico orientadas a reforzar la estructura del tanque y adecuar las instalaciones para su puesta en funcionamiento. Finalizada esa etapa, se ejecutó la nueva base de apoyo, una mejora estructural clave que apunta a garantizar la estabilidad del sistema y la continuidad del servicio.
El acceso al agua, una deuda histórica con el interior
El acceso al agua potable en los parajes rurales de La Rioja sigue siendo uno de los desafíos más persistentes para cualquier administración provincial. La distancia geográfica, las condiciones climáticas extremas y la antigüedad de las infraestructuras hacen que el mantenimiento de estos sistemas sea complejo y costoso.
En ese marco, desde el Ministerio de Agua y Energía destacaron que este tipo de intervenciones forma parte de un plan de fortalecimiento de los servicios esenciales impulsado por el gobierno de Ricardo Quintela, con foco en los sectores rurales que históricamente han quedado al margen de las obras de infraestructura urbana.
La recuperación y mejora de la infraestructura existente, en lugar de la construcción de nuevas instalaciones, aparece como la estrategia central del gobierno provincial para dar respuesta a las demandas de los vecinos en el corto plazo.
Un servicio básico que no debería interrumpirse
Más allá del anuncio oficial, la reparación del sistema de El Rosario pone en evidencia la fragilidad de la infraestructura hídrica rural en la provincia. La necesidad de intervenir con una grúa y equipos especializados para restaurar un tanque elevado revela que la falta de mantenimiento preventivo puede derivar en interrupciones del servicio que afectan directamente la calidad de vida de las familias.
El desafío para la gestión no es solo reparar cuando el sistema falla, sino sostener una política de mantenimiento continua que evite que el acceso al agua quede supeditado a la urgencia. En una provincia con vastas zonas rurales y condiciones geográficas desafiantes, esa tarea es tan política como técnica.








