Qué pasó y por qué importa. El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, reapareció en el radar nacional con una entrevista en la que no sólo admitió aspiraciones presidenciales, sino que además reivindicó la vigencia de las PASO como mecanismo para dirimir candidaturas en el peronismo. En sus declaraciones del 26 de abril de 2026, Quintela elogió figuras como Axel Kicillof, Sergio Massa y Sergio Uñac, y presentó al justicialismo como el único espacio con capacidad organizativa para confrontar al Gobierno actual.
Cómo y dónde se expresó
Las afirmaciones surgieron en un reportaje concedido a un medio nacional. Quintela explicó desde La Rioja su diagnóstico sobre la derrota electoral y vinculó el triunfo del actual gobierno con un “despertar del antiperonismo” y con el rechazo generalizado a la clase política. A la vez, criticó la gestión presidencial vigente por el deterioro de la calidad de vida y por la falta de propuestas que reconecten con la ciudadanía.
Puntos clave y decisiones políticas señaladas
– Defensa pública de las PASO: Quintela las señaló como la herramienta necesaria para mostrar “la materia prima” del peronismo y evitar decisiones cupulares. Rechaza la idea de eliminar las primarias, ya promovida por el Gobierno nacional.
– Apoyo interno y alianzas: Propone articular el armado peronista con gobernadores y referentes provinciales —incluidos dirigentes con posturas diversas respecto al Gobierno nacional—, con el objetivo de presentar una oferta competitiva en 2027.
– Inclusión de Cristina Kirchner en el frente: Aseguró que la expresidenta debe estar “adentro” del proyecto peronista, aunque matizó señalando responsabilidades compartidas por las derrotas.
– Crítica al presidente y a la “ultraderecha”: Calificó el estilo de conducción del gobierno actual como impropio y responsabilizó al nuevo ciclo político por agravar problemas económicos y sociales.
Implicancias para La Rioja y para el peronismo nacional
Desde la perspectiva riojana, la intervención de Quintela es una jugada de visibilidad y de negociación: al reclamar un rol activo en la definición de candidaturas y al poner en la mesa la problemática de la coparticipación y el federalismo, busca conseguir influencia y recursos para la provincia. A escala nacional, su postura tensiona a un peronismo fragmentado: promueve internas abiertas que podrían potenciar candidaturas provinciales (como Kicillof o Uñac) pero también exacerbar disputas internas con sectores más cercanos al oficialismo.
Riesgos y escenarios a futuro
Su defensa de las primarias y la convocatoria a gobernadores para construir “un proyecto de país” pueden fortalecer la competitividad del PJ si logran cohesión programática. Pero también existe el riesgo de que la exposición pública de aspiraciones personales y elogios cruzados alimente roces internos, sobre todo con dirigentes que adoptaron estrategias de acercamiento al Gobierno nacional. Para La Rioja, la mayor presencia de Quintela en la escena nacional puede traducirse en mayor capacidad de demanda por recursos, aunque dependerá de su habilidad para convertir visibilidad en acuerdos concretos.
Qué sigue
El liderazgo que promueve Quintela se jugará en los próximos meses en la pulseada por las reglas de juego (PASO vs. eliminación de primarias) y en la definición de alianzas entre gobernadores peronistas. La decisión sobre mecanismos internos marcará si la estrategia de “enamorar de nuevo a la sociedad” se traduce en unidad competitiva o en nuevas fragmentaciones.









