Quintela juró al nuevo secretario de Hacienda: un recambio con eje en la contención fiscal y la prioridad en salarios
Qué pasó y quiénes: El gobernador RICARDO QUINTELA tomó juramento este jueves en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno al contador HUGO DANTE HERRERA como nuevo secretario de Hacienda, que se incorpora al equipo del ministro FABIÁN BLANCO. La vicegobernadora TERESITA MADERA también estuvo presente.
Contexto y motivo: El oficialismo presenta la designación como un movimiento para “fortalecer la administración de los recursos públicos en un contexto económico complejo”. Quintela destacó que se trata de un lugar conocido para Herrera, subrayando su experiencia en el área y su familiaridad con el personal de la cartera. La suerte del nuevo secretario se vincula directamente con la necesidad de ajustar la gestión financiera provincial frente a restricciones presupuestarias y presiones inflacionarias.
Qué significa para la gestión provincial: La asunción abre varias lecturas políticas y administrativas. En lo práctico, la llegada de Herrera implica un refuerzo técnico en Hacienda con el objetivo declarado de cuidar las finanzas públicas y distribuir fondos “de la forma más equitativa”. En lo político, la designación sugiere una priorización del control del gasto y la negociación con actores clave —gremios docentes y estatales, municipios y proveedores— ante un calendario de pagos y demandas sociales exigente.
Prioridades anunciadas: El gobernador enumeró prioridades explícitas que marcarán la hoja de ruta del equipo económico: salarios, salud, educación, Justicia, la Cámara de Diputados y los municipios. Esa lista revela dónde se concentrarán los recursos y, por ende, dónde podrían generarse tensiones: priorizar salarios y servicios básicos reduce el margen para inversiones o gasto discrecional, obligando a la Hacienda provincial a maniobrar entre déficit, pagos y reclamos sectoriales.
Riesgos y desafíos: La administración enfrenta el doble desafío de garantizar pagos y servicios mientras preserva la solvencia fiscal. Si el nuevo secretario adopta políticas de ajuste, podría chocar con sindicatos y gobiernos locales; si prioriza medidas expansivas, aumentará la presión sobre las cuentas provinciales. La mención de Quintela sobre “tiempos muy difíciles” apunta a un escenario de contención donde la transparencia, la eficiencia del gasto y la negociación política serán claves.
Perspectiva: La jura de HERRERA se inscribe en un escenario de eventual reconfiguración del gabinete —el propio Quintela anticipó más cambios— y será seguida de cerca por actores locales. La capacidad del nuevo secretario para equilibrar demandas sociales y disciplina fiscal marcará el tono de la gestión económica de La Rioja en los próximos meses.








