El gobernador Ricardo Quintela participará este martes, desde las 10.00, de una reunión clave en la sede del Consejo Federal de Inversiones, en Buenos Aires, junto a mandatarios del Norte Grande. El eje político del encuentro será definir una estrategia común frente a la reforma del régimen de Zona Fría que impulsa el gobierno de Javier Milei y que podría modificar el esquema de subsidios energéticos vigente.
La discusión tiene impacto directo en La Rioja y en otras provincias del norte argentino, donde los gobernadores advierten que el debate no puede limitarse al consumo de gas en regiones frías, sino que también debe contemplar el gasto eléctrico que generan las altas temperaturas durante el verano.
Una mesa con diferencias, pero un reclamo común
El encuentro reunirá a gobernadores de distintos espacios políticos, algunos con diálogo fluido con la Casa Rosada y otros con una postura más crítica frente al rumbo económico nacional. Entre los mandatarios convocados figuran Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil, Carlos Sadir, Gustavo Sáenz, Elías Suárez, Gildo Insfrán, Ricardo Quintela, Hugo Passalacqua y Juan Pablo Valdés.
La presencia de Quintela se inscribe en una línea de confrontación política con Nación por la distribución de recursos, los recortes fiscales y la eliminación de fondos compensatorios. Sin embargo, el tema energético aparece como un punto capaz de ordenar una posición regional más amplia, incluso entre dirigentes que mantienen vínculos diferentes con el oficialismo nacional.
El Gobierno nacional sostiene que la ampliación de la Zona Fría aprobada en 2021 desvirtuó el objetivo original del régimen y generó un costo fiscal elevado. Por eso, promueve una revisión que dejaría afuera a numerosos usuarios incorporados en los últimos años. Para las provincias, el riesgo es que la medida derive en facturas más caras y mayor presión sobre hogares, comercios y sectores productivos.
La “Zona Caliente”, la carta del Norte
En paralelo, los gobernadores del Norte Grande buscan instalar la idea de un esquema compensatorio para las provincias expuestas a temperaturas extremas. La propuesta, conocida informalmente como “Zona Caliente”, apunta a reconocer el alto consumo eléctrico que se produce durante los meses de calor intenso.
En La Rioja, donde las temperaturas estivales suelen superar los 40 grados, el uso de refrigeración no aparece como un lujo, sino como una necesidad sanitaria, laboral y productiva. Ese será uno de los argumentos centrales que llevarán los mandatarios a la mesa de negociación.
La reunión en el CFI no solo buscará una foto de unidad regional. También funcionará como un ensayo político para llegar al Congreso con mayor volumen de presión frente a una reforma que puede redefinir el mapa de subsidios energéticos en el país.









